Los esports se quedan sin su propia versión de los Juegos OlÃmpicos
2 junio 2026
El Comité Olímpico Internacional (COI) había anunciado el pasado año que los esports podrían tener sus propios Juegos Olímpicos en 2027. El proyecto parecía avanzar con decisión, incluso se había hablado de celebrarlos en Arabia Saudí. También se había puesto en marcha una estructura organizativa destinada a definir qué videojuegos entrarían a formar parte de esta primera edición. Sin embargo, el entusiasmo inicial ha quedado en papel mojado con el paso de los meses y actualmente continúa sin cambios.
¿Cuál es el motivo de este cambio?
Ahora mismo, las conversaciones están paralizadas. Kirsty Coventry, que dirige actualmente el COI, centra hacia un mayor conservacionismo los Juegos Olímpicos en su versión tradicional. La paralización del acuerdo es clara y no hay rastro de un posible cambio. Desde finales de 2025, el acuerdo entre el COI y Arabia Saudí quedó cancelado y el proyecto quedó en aguas.
Es cierto que no se ha anunciado oficialmente la cancelación del proyecto, pero tampoco hay interés por seguir adelante. El anterior presidente del COI, Thomas Bach, fue uno de los principales impulsores del mismo. Impulsó diferentes iniciativas que culminaron con la noticia de los juegos electrónicos en los Juegos Olímpicos, pero el escenario ha cambiado y la viabilidad del proyecto también.
¿Esto significa que nunca habrá unos Juegos Olímpicos en versión electrónica? No exactamente. Simplemente, el proyecto está en suspenso y por ahora no hay ningún interés en llevarlo hacia adelante. Se podría decir que está en pausa, ya que ha perdido el impulso, pero tampoco hay una cancelación definitiva.
Motivos de los esports para estar en los Juegos Olímpicos
Es evidente que los deportes electrónicos tienen cada vez mayor audiencia, esto lo vemos tanto en los torneos que se celebran a nivel internacional como en los festivales o eventos nacionales. Un ejemplo de ello es el DreamHack de Valencia, celebrado el pasado mes de mayo y que reunió a más de 65.000 asistentes.
Por otro lado, la creación de unos Juegos Olímpicos electrónicos también suponía una oportunidad para que el movimiento olímpico conectase con las nuevas generaciones. Pues los videojuegos, además de representar una forma de entretenimiento, gozan de una enorme popularidad entre el público joven.
Por último, la vinculación con el mundo olímpico habría proporcionado a los esports un importante reconocimiento institucional. Pues todavía existe debate sobre su consideración como disciplina deportiva, y este proyecto habría contribuido a legitimar los esports internacionalmente.